Pestañas desplegables

domingo, 22 de mayo de 2016

Sombra de Europa sobre Júpiter

Seguimos con la temporada "Júpiter 2016" y ahora le toca el turno a la proyección de la sombra de uno de sus satélites. En concreto de Europa el día 3 de Mayo.
Para la ocasión volví a usar el recién estrenado Mak 127 de Celestron porque su reducido tamaño me permite una mejor maniobrabilidad en el balcón de mi piso que es el único lugar que me permite una observación Sur. Además su abertura de 127mm contando con la obstrucción es muy similar a la del reflector de 114mm pero con unos menores requisitos espaciales. 
Con este tipo de tubos, me refiero a su diámetro, hay que tener siempre presente sus limitaciones y aunque con el Mak tengo la ventaja de reducir el tiempo de busqueda gracias al goTo, no sería posible disfrutar de ningún tránsito ni del paso de la gran mancha roja sin antes documentarme convenientemente de la posición relativa de los satélites. Para ello uso desde hace tiempo una interesante herramienta: AQUÍ.
Aunque la focal del Mak es respetable, el seeing no siempre acompaña y cabe la posibilidad que creas estar viendo una cosa cuando la realidad es otra bien distinta. Por eso saber dónde y lo que tienes que buscar es imprescindible. Y esa noche lo que estaba buscando era la sombra de Europa sobre Júpiter sobre las 23:40 (hora local).
La posición de los demás satélites es la que ven en la imagen, con Calisto más alejado, seguido de Ganímedes a media distancia, luego el planeta y la sombra, Europa e Io (estos dos últimos orientados hacia el otro lado). Más allá se encontraría el Sol, ya oculto desde hace horas detrás de nosotros pero situado de tal forma que se explicaría perfectamente la orientación de la sombra hacia la izquierda como pueden ver en el astrodibujo.
Cuando la atmósfera me lo permitía y dejaba de moverse como un torrente de agua se podía apreciar un punto más oscuro sobre el planeta. Pude apreciar perfectamente como ese punto caia sobre una de las bandas ecuatoriales a unos 3/4 de la anchura total. Europa se alineaba de manera similar pero ya estaba situado fuera del contorno planetario desde hace casi una hora. Dejo pendiente para otro momento la observación de un tránsito galileano con proyección de sombra.
Debajo pueden apreciar un astrodibujo en detalle de esa misma noche del gigane gaseoso. Aquí se aprecia mucho mejor el turbulento movimiento atmosférico y la sombra de Europa.

martes, 3 de mayo de 2016

Salida de IO tras la sombra de Júpiter

Después de una largo parón por motivos profesionales y meteorológicos, cuando podía estaba nublado y cuando el cielo estaba despejado tenía algo que hacer, vuelvo con un fenómeno celeste al que nunca había asistido. Estoy hablando de una aparición tras eclipse entre Júpiter y su satélite más cercano IO. Hablando con propiedad no se podría considerar un PHEMU, porque esta nomenclatura se reserva a los fenómenos mutuos entre satélites. 
Debo reconocer que no fue un hecho buscado ni se trató de un eclipse en sí ya que lo que estariamos observando sería precisamente la salida de ese eclipse. Tampoco se trata de fenómeno raro, ni mucho menos, pues cuando el planeta gigante y el Sol se encuentran en esta conformación, cada vuelta de Io , que ocurre cuando pasa 1 día y 18h aproximadamente, vuelve a ocurrir lo mismo. Puede decirse que es igual de "raro" que el proceso contrario cuando entra o sale de la sombra estando Júpiter, Tierra y Sol alineados.
Esa noche usé mi recien estrenado Maksutov 127 de la marca Celestron. Un tubo que por su reducido tamaño y su sistema goTo siempre me había enamorado. Y no estaba equivocado porque tanto en esta observación como algunas anteriores de espacio profundo y la Luna ha demostrado que también es un todoterreno.
Se monta rapidísimo y se alinea aún más rápido. En esta ocasión lo alineé con el propio planeta y, aunque el seguimiento no era el mejor, si me permitió hacer lo que tenía pensado.
Me puse a observar 15 minutos antes el fenómeno, si bien el tubo ya llevaba más de una hora en el balcón aclimatándose. Esta es otra opción que me da mi piso. Esa otra localización me permite echar un vistazo a objetos situados en el atractivo Sur, siempre y cuando caigan a una altura superior a los 35º porque enfrente tengo una casa bastante alta. Para espacio profundo es una localización demasiado clara con muchas luces laterales residuales, pero para un vistazo rápido de la Luna o los planetas no está nada mal. Os recuerdo que el último Eclipse Lunar Total también lo hice desde aquí.
Cuando se acercaba la hora pude intuir como, a una distancia de medio Júpiter, y a la altura de su banda Sur ecuatorial empezaba a aparecer una lucecilla. Al principio cuando es tan tenúe se puede asemejar a una estrella lejana puntual pero conforme pasa el tiempo se va haciendo más intensa hasta llegar a la magnitud de los demás satélites jovianos. En la imagen también se puede ver a Gánimedes que se situa por delante de Europa por perspectiva y a Calisto que es el más alejado.

De lo que me he dado cuenta es que de esta observación se puede extraer un estudio científico. Se podría confirmar que la velocidad de la luz es de 300.000 Km/s o dando por hecho este valor, hallar la distancia a la que se encuentra Júpiter y los satélites galileanos. Se basaría en el experimento de Röemer pero apoyándonos bastante más en la tecnología. También tengo pendiente llevar a cabo este experimento que como otros pueden consultar en la sección de Cálculos Astronómicos. El proceso es el siguiente:
  • Necesitamos el programa Stellarium para conocer exactamente la fecha y la hora del fenómeno. Asegurarnos de que no está activada la opción "simular velocidad de la luz" que he descubierto recientemente.
  • En ese instante nos situamos frente al telescopio y esperamos.
  • Veremos como el fenómeno no ocurre en el tiempo esperado. Ves como van pasando los minutos sin éxito.
  • Te armas de paciencia, piensas que te has equivocado, que has medido la localización en latitud y longitud mal, estas a punto de dejarlo, pero....
  • Transcurridos 30-40 minutos empieza la aparición tal y como he relatado con anterioridad.
  • Podemos concluir que el Stellarium no tiene en cuenta que la luz  tiene que recorrer una cierta distancia por defecto y te lo muestra instantáneamente. Sin embargo la luz tarda 8  minutos en recorrer la distancia entre la Tierra y el Sol, lo que se llama una unidad astronómica U.A.
  • Como Júpiter se encuentra a 4,85 U.A. según el software, la luz tardaría 4,85 veces más que llevar del Sol a nosotros. Luego, la luz tardaría 38,8 minutos en llegar. De ahí el desfase de tiempo.
  • Prometo volver a realizar este experimento obteniendo los datos de manera controlada.